Business Consulting: preguntas frecuentes
Antes de la primera reunión, la mayoría de empresas nos hacen las mismas preguntas. Aquí las respondemos con detalle.
Dudas sobre el proceso
Depende del alcance, pero la mayoría se mueven entre tres y seis meses. Las dos primeras semanas las dedicamos al diagnóstico: revisamos balances, cuentas de resultados, contratos con proveedores y la estructura organizativa. Antes del día 30 entregamos un plan de acción con hitos trimestrales. A partir de ahí, acompañamos la ejecución con reuniones semanales de seguimiento. Si el proyecto requiere cambios estructurales profundos, como una reestructuración de departamentos o la implantación de un nuevo sistema de gestión, puede extenderse hasta nueve meses.
No. Nuestra oficina está en Valencia, pero atendemos clientes en toda España. Hacemos sesiones presenciales al inicio del proyecto y en momentos clave, como la presentación de resultados al consejo de administración. El resto del seguimiento lo hacemos por videoconferencia, normalmente los viernes por la mañana. Tenemos clientes activos en Madrid, Barcelona, Alicante y Bilbao.
Cada proyecto se presupuesta de forma individual tras el diagnóstico inicial, que es gratuito. Los honorarios dependen de tres factores: el número de áreas de la empresa que vamos a analizar, la duración estimada y cuántas personas de nuestro equipo necesitan participar. Trabajamos con tarifas mensuales fijas, no por horas, para que el cliente sepa exactamente cuánto va a pagar cada mes. No hay costes ocultos ni cláusulas de permanencia.
Trabajamos sobre todo con pymes de entre 10 y 150 empleados. Nuestros clientes más frecuentes pertenecen a tres sectores: hostelería y restauración, distribución alimentaria y servicios profesionales como despachos de abogados o ingenierías. También hemos trabajado con empresas industriales que necesitaban revisar sus procesos de producción y reducir mermas. Lo que tienen en común es que han crecido rápido y necesitan ordenar su estructura financiera u operativa antes de dar el siguiente paso.
Sí. No usamos contratos de permanencia. Si en cualquier momento consideras que el proyecto no te está aportando valor, puedes finalizarlo con un preaviso de 15 días. Solo facturaríamos el trabajo realizado hasta esa fecha. Dicho esto, en nueve años solo nos ha pasado dos veces, y en ambos casos fue porque la empresa cambió de propietario durante el proceso.
Depende del punto de partida. En proyectos de optimización financiera, la reducción media de costes fijos ha sido del 14 % en los últimos 18 meses. En proyectos de reestructuración organizativa, medimos la tasa de adopción de los nuevos procesos: suele superar el 85 % al cierre. No prometemos cifras concretas antes de hacer el diagnóstico, porque cada empresa es diferente. Lo que sí garantizamos es transparencia total: compartimos los indicadores en tiempo real para que el equipo directivo vea la evolución semana a semana.
Nos resulta útil tener acceso a las cuentas anuales de los dos últimos ejercicios y a la cuenta de resultados mensual del año en curso. Si tienes un organigrama actualizado, también ayuda. Pero si no tienes nada de eso listo, no pasa nada. Parte de nuestro trabajo en la fase de diagnóstico es precisamente recopilar y ordenar esa información. La primera reunión suele durar entre 60 y 90 minutos y la hacemos en tus oficinas o por videoconferencia, como prefieras.
Firmamos un acuerdo de confidencialidad (NDA) antes de recibir cualquier documento. Todos los archivos se almacenan en servidores cifrados con acceso restringido a los consultores asignados al proyecto. Al finalizar, devolvemos o destruimos toda la documentación según las instrucciones del cliente. En nueve años no hemos tenido ningún incidente de seguridad.
Nuestra metodología paso a paso
Cada proyecto sigue cuatro fases claras. No avanzamos a la siguiente hasta que el cliente valida los resultados de la anterior.
Fase 1: diagnóstico (días 1 a 10)
Revisamos estados financieros, entrevistamos a responsables de cada área y analizamos los procesos operativos clave. Al final de esta fase entregamos un informe de situación con los tres o cuatro problemas principales ordenados por impacto económico.
Fase 2: plan de acción (días 11 a 30)
Diseñamos un plan con objetivos trimestrales, responsables asignados y métricas de seguimiento. Usamos cuadros de mando de una sola página que el equipo directivo puede revisar en cinco minutos cada viernes.
Fase 3: ejecución acompañada (meses 2 a 5)
Participamos en las reuniones de seguimiento semanal. Si un indicador se desvía del objetivo, proponemos ajustes la misma semana. No nos limitamos a observar: negociamos con proveedores, facilitamos talleres con mandos intermedios y ayudamos a implantar herramientas cuando hace falta.
Fase 4: cierre y transferencia (mes 6)
Documentamos todo lo aprendido, formamos al equipo interno para que pueda mantener los nuevos procesos sin nuestra ayuda y presentamos un informe final con los resultados obtenidos frente a los objetivos iniciales. Si el cliente quiere continuar con un segundo proyecto, hacemos una propuesta nueva basada en las prioridades que hayan surgido.